|
¡HAZ SEÑOR...!
Haz Señor que tu espíritu descienda
y se inunden mis pasos de tu esencia
y poblado mi ser de tu presencia
no te quiero ofender –aunque te ofenda-.
Que tu luz me ilumine, que me encienda
y eternice tu voz en mi conciencia,
que todo en mi vivir sea transparencia
y sólo tu camino guíe mi senda.
Envía Señor, las bienaventuranzas
con que un día bendeciste a los humanos
y tu paz celestial, cubra mis manos
Olvidando flaquezas y tardanzas.
Multiplica mi fe, no lo merezco,
sin embargo, Señor, te pertenezco.
|